“Considerando que, a pesar de la crisis, los negocios de los franquiciados han seguido creciendo, el futuro se presenta muy alentador. Las necesidades de los clientes aumentan cada día y el mercado ya empieza a madurar. Los usuarios son cada vez más conscientes de las ventajas que les ofrece contratar un servicio con una empresa frente al clásico modelo de reclutar personal que se anuncia en un periódico o en una farola. Nuestro objetivo ahora es profesionalizar el servicio doméstico para borrar la imagen de poca seriedad del sector. Frente a la creencia popular, cualquiera no es apto para realizar tareas domésticas y asistenciales. Confiamos en que en poco tiempo el personal tendrá la misma consideración laboral que puedan tener un fontanero, un cerrajero o un instalador de antenas.
“Nuestro objetivo ahora es profesionalizar el servicio doméstico para borrar la imagen de poca seriedad del sector
Las empresas y redes que estamos pasando bien este bache económico, no solo sin retroceder, sino incrementando cada día el número de clientes, saldremos muy reforzadas. Quizá la crisis sirva para erradicar del mercado algunos modelos de negocio insostenibles. Además, ha provocado que muchos emprendedores tomen la decisión de pasar de ser empleados a empresarios. Por tanto, el número de candidatos a franquiciados se mantiene, ya que, a pesar de las dificultades de financiación a través de las entidades bancarias, este modelo de negocio no requiere de grandes inversiones”