Aunque nuestro sector se ha visto afectado por la crisis, en gran parte debido al ajuste del presupuesto familiar y a los cierres de empresas, el motor verdadero del negocio es la psicología. En los últimos meses hemos visto un cambio de ambiente, y los clientes están empezando a gastar un poco más. Parece que ya no hay tanto miedo como hace un año, a pesar de que las cifras nos indican que la crisis aún no ha terminado.
“En los últimos meses hemos visto un cambio de ambiente, y los clientes están empezando a gastar un poco más”
Nuestra cadena lleva ya unos meses seguidos con crecimiento orgánico, y creemos que esta tendencia va a seguir. La recesión ha cambiado los hábitos de consumo de los clientes. Ahora valoran mucho más la relación precio-calidad y las ofertas especiales. Esto se demuestra con el éxito de nuestra política de tarifas –hemos bajado muchas– y con la rotación de existencias –ha aumentado–. De aquí en adelante seguiremos manteniendo tarifas razonables mientras incorporamos novedades con más frecuencia”.