“El mercado de los arreglos de ropa ha variado con la crisis. Actualmente el porcentaje de ropa usada que se transforma para actualizarla, reutilizarla y ahorrar con ello ha aumentado mucho, y en cambio, al caer las ventas del textil, ha disminuido el de ropa nueva que se ajustaba. De todos modos, es un sector anticrisis por esta tendencia al ahorro, con lo que el futuro es positivo.
“El porcentaje de ropa usada que se transforma para actualizarla, reutilizarla y ahorrar con ello ha aumentado mucho, y en cambio ha disminuido el de ropa nueva”
En cuanto a las expectativas inmediatas, creo que este mercado tiene mucho potencial todavía no explotado. Estamos trabajando para dar a conocer al cliente las mil posibilidades que ofrece el mundo de las transformaciones. Desde parches o zurcidos para decorar las prendas hasta convertir un pantalón en una falda. De esta manera se puede modernizar toda esa ropa que tenemos en el armario y que ya no nos ponemos porque ha quedado desfasada. El medio ambiente nos lo agradecerá y nuestro bolsillo también”.