“Se puede hablar de recuperación, pero con matices. La recuperación se centra fundamentalmente en el producto tradicional urbano, que, después de experimentar importantes bajadas de precio en los últimos años, empieza a conectar con la demanda. Esta tipología de producto genera el 80 o 90% de los ingresos de nuestras oficinas en la actualidad.
El nuevo proyecto de nuestra marca presenta una propuesta con unas características diferenciales que se acoplan mejor a la situación actual y, sobre todo, con lo que entendemos que se va a producir. Hasta hace dos años el sector era muy competitivo, con más de 40.000 agencias, con unos propietarios que ponían precios elevados y con unos clientes que tenían fácil acceso al crédito.
Ahora la demanda es un 30% de lo que era, el número de operadores se ha reducido extraordinariamente y los precios, después de unos años en ‘caída libre’, han experimentado una estabilización que está activando el volumen de compradores. En definitiva, pronosticamos una constante recuperación del sector de la intermediación inmobiliaria que se producirá a diferentes velocidades dependiendo de las zonas geográficas.
Calculamos que más de un millón y medio de clientes están a la espera de que la situación termine por desbloquearse para acceder a la vivienda. De ahí que nuestros esfuerzos se centren en satisfacer a esa demanda que, poco a poco, deja de ser latente para convertirse en activa”.