La oferta se completa con calzado, accesorios, cosméticos y mascotas de trapo, y en los locales de mayor tamaño hay una zona de juegos.
Trayectoria. Dos emprendedores franceses crearon en 1995 el concepto Orchestra, que en los 14 años transcurridos desde entonces se ha extendido por 51 países con un total de 400 puntos de venta (278 franquiciados). La presencia de la enseña abarca naciones tan distintas como Albania, Angola, Arabia Saudí, Armenia, Bélgica, Canadá, China, Dinamarca, Grecia o India.
En nuestro país la enseña opera desde 2000 con comercios en propiedad y en franquicia. La sede española se trasladó en el último año de la localidad gerundense de Campllong a Madrid, desde donde coordina una red de 63 establecimientos (30 asociados) repartidos entre todas las comunidades autónomas.
Perfil del asociado. Emprendedor con ganas de dirigir su propio negocio y especial motivación por el entorno de la moda infantil.
Ubicación. Con un mínimo de 120 metros cuadrados y una fachada de 6 metros, la tienda se tiene que instalar en primera línea, en el centro de una ciudad o en un centro comercial.
Desglose de la inversión. Derecho de entrada: 20.000 euros más IVA. Acondicionamiento del local: alrededor de 700 euros por metro cuadrado. Mobiliario: unos 30.000 euros.
Según la central, un punto de venta de 120 metros cuadrados requiere un desembolso del orden de 140.000 euros con el género en depósito, para lo que se precisa un aval bancario de 60.000 euros. El fondo de maniobra que se recomienda es de aproximadamente el 40% de la inversión.
“Todos los asociados de Orchestra comienzan con la mercancía en depósito, lo que disminuye la inversión y el riesgo que inicialmente asumen hasta completar el periodo de conocimiento del negocio”, explica María Araluce, directora de Expansión. “Después de la tercera temporada se permite, a aquellos que estén interesados, cambiar su modelo de contrato por el de franquicia, en el que se incrementa sustancialmente su margen, del 39 al 50%, obviamente asumiendo la compra del producto, pero con la experiencia atesorada de las primeras campañas”. Según Araluce, esta fórmula “combina perfectamente la seguridad, al limitar al máximo el riesgo en el inicio, como la capacidad de desarrollo del colaborador, al permitirle pasar a franquiciado”.
Duración del contrato. 5 años.