El trato personalizado y la innovación tecnológica son los ejes del concepto que Clínicas Séptima Dental propone a los emprendedores. Entre sus servicios se encuentran la cirugía de implantes de carga inmediata, las prótesis de estructura de titanio biocompatibles y el diagnóstico con tecnología digital.
Trayectoria. La cadena sevillana puso en marcha la primera clínica en 1998, y en 2006 abría el primer centro franquiciado. Ahora dispone de 11 establecimientos (8 asociados) en Andalucía, Aragón y Ceuta.
Perfil del asociado. Profesional del sector o inversor que se implique en la gestión.
Ubicación. Con una superficie mínima de 120 metros cuadrados y una fachada de al menos 6 metros, la clínica se instala a pie de calle en un local situado en una zona comercial.
Desglose de la inversión. “El montante final de una clínica Séptima Dental puede ascender aproximadamente a 250.000 euros, obra civil y derecho de entrada incluidos”, afirma José Carbonero, responsable de Expansión. “Las partidas fijas, tales como informática, mobiliario clínico y de oficina o mercancía, pueden oscilar entre 35.000 y 40.000 euros, mientras que la maquinaria y la obra civil pueden rondar los 100.000 euros por partida. En cuanto al fondo de maniobra aconsejable, estimamos que ha de estar en torno a los 30.000 euros, cantidad más que suficiente para poder sufragar alquileres, sueldos y demás durante dos meses”.
Plantilla. El franquiciado y 3 trabajadores.
Duración del contrato. 10, 15 o 20 años.