05 - septiembre - 2010

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Una central de energía para autónomos eléctricos

La marca valenciana de electricidad, domótica y climatización se lanza a la franquicia con el fin de que los autónomos del sector ahorren hasta un 8% en compras, optimicen su gestión y ganen clientes. Creada en 1992, prevé sumar 35 asociados en 5 años

 

 [Más información en el número 125 de la revista]

Estrategias de éxito | lunes, 05/10/2009
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Manuel García y Rafael Espiago

El auge de la construcción hizo irradiar chispas en el sector eléctrico, pero los destellos han ido languideciendo con la caída inmobiliaria. “La crisis ha afectado mucho a este mercado, que está sufriendo descensos en la facturación de aproximadamente un 40% y, en compañías determinadas, de hasta el 70%”, relata Manuel García, director general de Imaga.


La diversificación constituye, a su juicio, el mejor remedio para que no se “funda” el negocio, y es el motivo que explica la resistencia de su empresa, creada en Valencia en 1992. “Además de en el sector residencial, operamos, por ejemplo, en comercios, hospitales, gimnasios, centros de día, colegios y aeropuertos. También realizamos mantenimiento y reparaciones a particulares. De este modo, el trabajo está repartido y la caída de una de las líneas no afecta tanto”, continúa García, a quien la posibilidad de ayudar a autónomos y pymes en dificultades y la necesidad de profesionalizar el segmento en el que opera han conducido en 2009 a la franquicia.
Mediante esta fórmula, Imaga –que junto a las compañías Electroalmacén e Imaganova compone el Grupo Imaga– persigue inyectar dosis de organización y ahorrar costes a los profesionales. La central gestiona la compra de toda la mercancía que el asociado necesita y garantiza precios entre un 6 y un 8% más baratos.


“Muchos trabajadores del sector son expertos en electricidad, pero carecen de herramientas administrativas. Desconocen los costes exactos que tienen o el manejo de todo el papeleo”, indica Rafael Espiago, director de Expansión de la enseña. Por eso, la marca ha ideado un sistema informático de gestión con una relación de 1.750.000 artículos que permite al empresario calcular unidades de obra y elaborar presupuestos de forma automática. “Con él pueden controlar fácilmente compras, ventas, facturación y partes de trabajo de los operarios”, puntualiza.
Asimismo, los autónomos se “conectan” con Imaga a un generador de nueva faena. El grupo, que instala al año unas 2.500 viviendas, no se limita a montajes eléctricos sino que también es especialista en domótica, telecomunicaciones, climatización y sistemas de detección de incendios. Pepe Jeans, Clínicas Vital Dent, Cortefiel, Blanco, Hoteles NH, Grupo Hospitalario Quirón y el Instituto de Biomecánica de Valencia son solo algunos de los clientes a los que han prestado este tipo de servicios. Según resalta Espiago, el saber hacer adquirido por la empresa en las distintas ramas otorga al asociado la capacidad para asumir proyectos que antes le estaban vetados por falta de volumen o conocimiento: “En el momento en que le surge un trabajo que no ha realizado nunca, le formamos para que pueda realizarlo y sea autónomo en posteriores ocasiones. Si se trata de una obra de grandes dimensiones, le aportamos personal de la central o de alguna franquicia cercana”.

 

Contratista estatal

La marca, que trabaja para firmar acuerdos con cadenas de implantación nacional a las que poder realizar el mantenimiento de sus tiendas, ofrece otro gran cliente: el Estado. “En marzo”, revela Manuel García, “obtuvimos la calificación empresarial para ser contratistas del Gobierno con el fin de abrir una vía adicional en esta época de crisis y que nuestra red pueda acceder a la obra pública”.
Por ahora, a la central de 950 metros cuadrados ubicada en Mislata (Valencia) y a una delegación propia en la localidad alicantina de Jávea –ambas con tienda abierta al público–, se suman 2 franquicias, en Ontinyent y Liria. Espiago asegura que se trata de empresas diferentes que están funcionando muy bien. “A la primera le estamos ayudando a presupuestar obras grandes; desde abril, ha incrementado su facturación un 20% y ha contratado a una persona más. La segunda tenía mucho trabajo y nos estamos centrando en que aprenda a gestionarlo y optimizar recursos”, manifiesta.


El plan de expansión previsto contempla la inauguración de 5 franquicias en 2009 para ir aumentando progresivamente las aperturas anuales hasta sumar 35 asociados en un lustro. Comunidad Valenciana, Murcia y Cataluña son las zonas preferentes en la primera fase, puesto que en esas áreas la compañía posee numerosos clientes que derivaría al asociado.
El concepto de negocio está pensado para empresas de hasta 4 trabajadores. Los directivos sostienen que, aunque podría aceptarse la solicitud de algún inversor que empiece desde cero, la enseña se dirige a pymes que trabajan en el sector y tienen una base de pequeños clientes. “En el análisis de mercado previo al lanzamiento del proyecto, concluimos que las compañías con más empleados ya tienen una buena gestión de compras y un control eficiente, por lo que los beneficios de unirse a nuestra red no serían tantos”, matizan.
Imaga se instala en poblaciones a partir de 50.000 habitantes y no establece una superficie mínima de local. “Nos adaptaremos al espacio del que disponga el autónomo. Basta con un almacén para guardar el material y los vehículos, y una pequeña oficina que pueden instalar hasta en su domicilio. Lo único que exigimos es que pongan un rótulo en el exterior y serigrafíen las furgonetas”, detalla Espiago.
La inversión inicial ronda los 10.200 euros. Esta cifra incluye derecho de entrada (7.000 euros), rótulos (1.500), equipo informático (1.000) y papelería y uniformes (700 euros). Asimismo, deberá pagar un canon de mantenimiento mensual del 2,5% de las ventas y otro de publicidad del 1,5%.

  


Ante todo, seguridad

Las instalaciones de calidad y bien seguras inspiran la filosofía de Imaga. El grupo, que cuenta con 120 empleados, tiene desde 2004 el certificado ISO 9001:2000 otorgado por Aenor y fue la primera empresa eléctrica que patentó, en 2002, un Manual de instrucciones y seguridad en la vivienda. Rafael Espiago explica que el objetivo de este informe es que el usuario conozca el uso correcto de la instalación, evite accidentes y, en caso de avería, pueda explicar superficialmente al electricista cuál es el problema. Los franquiciados deberán entregar un ejemplar en cada vivienda ejecutada.




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